Se define como aquella mercancía susceptible al deterioro en sus características físicas, químicas y microbiológicas, como resultado del paso del tiempo y las condiciones del medio ambiente, es decir cuando es expuesta a condiciones extremas de temperatura, calor, humedad o presión.

Dentro de los productos perecederos se encuentran las frutas, vegetales y hortalizas, carnes frescas y/o congeladas, pescados y mariscos, productos lácteos, las flores frescas y plantas, periódicos y revistas, entre otros.

El transporte de productos frágiles requiere de un manejo especial, dadas sus características, toda la operación debe realizarse con extremo cuidado, incluyendo el embalaje, el manipuleo (cargue y descargue) y el traslado propiamente dicho. Recuerde que por frágil que sea un producto, siempre es posible darle una protección adecuada si se rodea con una cantidad suficiente del material de amortiguación apropiado.

Este término se aplica para cualquier tipo de mercancía en general, que no sea de naturaleza perecedera. Algunos ejemplos de este tipo de mercancía son: computadoras, zapatos, artículos de piel, ropa, telas, manufacturas en general, etc.

Menaje: Conjunto de muebles, utensilios y demás accesorios de una casa, los cuales son transportados de un lugar a otro según el cambio de residencia de una persona.